
Treinta y cuatro grados centígrados, verde que se huele, se toca, se pega en la piel, pero que a veces no se ve... el río Amazonas, el río Guamá, coloridos barcos en aguas que parecen más bien de chocolate... después de eso, la tierra, el barro, el asfalto... coches arrastrados por mulas o caballos, que, de tan flacos, bien pudieran ser galgos narigudos, compitiendo sin ánimo contra autobuses que por alguna razón, y que como usuario de éstos nunca me interesé en descifrar, intentan superar toda marca de velocidad establecida por cualquier cosa que se mueva...
Calor y verde infinitos, “tercer mundo”, que persigue, que agobia al que no quiere estar allí...para algunos la salida está en los shopping centers, verdaderas arcas de Noé en concreto y Curtain Wall, que no por casualidad llevan los nombres de otros centros comerciales de una ciudad a varias horas de vuelo, São Paulo, el llamado “corazón de Brasil” ¡Venga al primer mundo! ¡El único lugar de Belém con clima de montaña! La invitación venía desde la televisión, ese “mago de la cara de vidrio” cuyo poder lograba incluso materializar semejante metáfora en los rostros petulantes de algunos adolescentes riquillos locales.
Vitrinas repletas de joyas, trajes de marca, abrigos de lana y ropa de invierno se agregaban al performance, mientras la nieve artificial que caía desde el techo hacia el patio interior, al son del Jingle Bells, completaban el cuadro de amnesia temporal.
La música continúa, y como la banda sonora de una película va guiando el recorrido por el Shopping Iguatemí; los nombres en inglés o francés en los carteles de las tiendas le dan el toque final a la escenografía. Por esas raras cosas que tenemos los humanos me provoca un chocolate caliente, estilo suizo. Mi antojo se ve recompensado, a pocos metros de donde estoy hay un café donde lo sirven bien, acompañado del tradicional pan de queso brasileño...
Mientras disfruto de mi chocolate, recuerdo una valla publicitaria que poco tiempo antes de mi ingreso a este escaparate de alucinaciones había leído fuera del centro comercial: SI USTED NO HABLA INGLES USTED NO ES NADIE, ofreciendo un curso de inglés en CD-ROM. Aldea global, tristes trópicos…Portugués, español, de aquí y de otras partes, millones de seres humanos reducidos a la nada, convertidos en nadie por obra y gracia de la lengua que por azares de la historia les tocó en suerte, pero que para su tranquilidad, la redención – y con ella la monocultura como absolución- les es ofrecida en pequeños discos de plástico.
Un timbre se encarga de devolver a la clientela hasta la cotidiani-realidad. El arca de sueños cerrará por unas horas y un pequeño ejército de marinos rasos, tripulación forzada de la nave inmueble, cuadrará las cajas registradoras y recogerá todo vestigio de la travesía del día, para ofrecerla nueva, intacta, a los viajeros del día siguiente...
sábado 19 de abril de 2008
Diario de campo en Belém
NO ESTÁS DEPRIMIDO, ESTÁS DISTRAÍDO
A ti de Facundo Cabral
NO ESTÁS DEPRIMIDO, ESTÁS DISTRAÍDO
No estás deprimido, estás distraído.
Distraído de la vida que te puebla,distraído de la vida que te rodea delfines, bosques, mares,montañas, ríos. No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano, cuando en el mundo hay 5,600 millones.Además, no es tan malo vivir solo.
Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer Y gracias a la soledad me conozco...
algo fundamental para vivir.
No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y Rubinstein interpretaba como nadie a Chopin a los 90, sólo por citar dos casos conocidos. No estás deprimido, estás distraído. Por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible,porque todo te fue dado.Además, la vida no te quita cosas: te libera de cosas... te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud.De la cuna a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problemas, son lecciones.No perdiste a nadie: el que murió, simplemente se nos
adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo
mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.
Haz sólo lo que amas y serás feliz. El que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuandodeba llegar, porque lo que debe ser será y llegará naturalmente.No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor.Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible y sin esfuerzo, porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida.Dios te puso un ser humano a cargo y eres tú mismo.A ti debes hacerte libre y feliz. Después podrás compartir la vida verdadera con los demás.Recuerda a Jesús: "Amarás al prójimo como a ti mismo".Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios y decideahora mismo ser feliz, porque la felicidad es una adquisición.Además, la felicidad no es un derecho, sino un deber;porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio.Un solo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir,mandó matar a seis millones de hermanos judíos.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la
tierra es tan corto que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perusa, la baguette francesa, los tacos mexicanos. el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote,el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman; la música de Mahler, Mozart, Chopin, Beethoven; las pinturas de Caravaggio, Rembrandt, Velázquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.Y si tienes cáncer o SIDA, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas: si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto (tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas)...y si le ganas, serás más humilde, más agradecido...por lo tanto, fácilmente feliz, libre del tremendo peso de la culpa,la responsabilidad y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.
No estás deprimido, estás desocupado.
Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos y los jóvenes: te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medida. Ama hasta convertirte en lo amado; más aún, hasta convertirte en el mismísimo Amor.
Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas.El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso. Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida.
Vale la pena, ¿verdad?.
"Cuando la vida te presente mil razones para llorar,
demuéstrale que tienes mil y un razones por las cuales sonreír".
Facundo Cabral
lunes 14 de abril de 2008
De Facundo Cabral
La Vida es el Arte del Encuentro
por Facundo Cabral
Como los budistas, sé que la palabra no es el hecho. Si digo manzana no es la maravilla innombrable que enamora el verano, si digo árbol apenas me acerco a lo que saben las aves, el caballo siempre fue y será lo que es sin saber que así lo nombro.
Sé que la palabra no es el hecho, pero sí sé que un día mi padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi madre, y la incendió de tal manera que hasta aquí he llegado yo, continuando el poema que mi padre comenzó con algunas palabras.
Nacemos para encontrarnos (la vida es el arte del encuentro), encontrarnos para confirmar que la humanidad es una sola familia y que habitamos un país llamado Tierra. Somos hijos del amor, por lo tanto nacemos para la felicidad (fuera de la felicidad son todos pretextos), y debemos ser felices también por nuestros hijos, porque no hay nada mejor que recordar padres felices.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Además, el universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias. Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos, por eso hay que cuidarse del que no canta, porque algo esconde. Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí. Se llamaba Sara y nunca pudo ser inteligente porque cada vez que estaba por aprender algo, llegaba la felicidad y la distraía, nunca usó agenda porque sólo hacía lo que amaba, y eso se lo recordaba el corazón. Se dedicó a vivir y no le quedaba tiempo para hacer otra cosa.
De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo, ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer (ó al hombre) que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida, ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.
Me he transformado en un hombre libre (como debe ser), es decir que mi vida se ha transformado en una fiesta que vivo, en todo el mundo, desde la austeridad del frío patagónico a la lujuria del Caribe, desde la lúcida locura de Manhattan al misterio que enriquece a la India, donde la Madre Teresa sabe que debemos dar hasta que duela.
Caminando comprobé que nos vamos encontrando con el otro, lenta, misteriosa, sensualmente, porque lo que teje esta red revolucionaria es la poesía. Ella nos lleva de la mano y debajo de la luna, hasta los últimos rincones del mundo, donde nos espera el compinche, uno más, el que continúa la línea que será un círculo que abarcará el planeta. Esta es la revolución fundamental, el revolucionarse constantemente para armonizar con la vida, que es cambio permanente, por eso nos vamos encontrando fatalmente para iluminar cada rincón. Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor. Vacía la copa cada noche para que Dios te la llene de agua nueva en el nuevo día. Vive de instante en instante porque eso es la vida.
Me costó 57 años llegar hasta aquí, ¿cómo no gozar y respetar este momento? Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple, ¿porqué te preocupas tanto?. No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la Tierra. En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno.
Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad, borra el pasado para no repetirlo, para no abandonar como tu padre, para no desanimarte como tu madre, para no tratarte como te trataron ellos, pero no los culpes porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.
Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo. Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante, pero no digas “no puedo ni en broma” porque el inconsciente no tiene sentido de humor, lo tomará en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes.
Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento y la culpa, responsables de nuestras enfermedades. Perdona a todos y perdónate, no hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea) y cómplice de lo que te disgusta. Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella. El bien y el mal viven dentro de tí, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse.
Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano. No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas ya son ganancia. Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente.
jueves 10 de abril de 2008
Pensar en exceso...
Si pensar poco, pareciera ser una de las marcas de nuestro tiempo...llenándonos de cosas fútiles, efímeras, intrascendentes, definitivamente pensar en exceso, oh paradoja, también lo es. Nos llenamos de tantos pensamientos inútiles, dañinos, nos complicamos la vida...Se nos olvida que la vida es simple, y es esa simpleza, la que contiene momentos irrepetibles, únicos...Esto suena a discurso de autoayuda, pero, nada más lejos que eso...




