domingo, 22 de marzo de 2009

La mujer árbol




De raíz profunda, se hizo grande con ramas que, a fuerza de golpes, quedaron sin nidos. De su madera construyeron una casa, un barrio, el pueblo entero. Cada línea del rostro es una marca de destino, cada hebra de cabello es una angustia distinta, de falta de pan, de lluvia, de no dormir porque esta noche si viene la guardia a sacarnos. Ya la mirada no está. Ella no lo sabe...Se fue tan despacito que ni a ella misma despertó...Quedas en casa ¿Cómo dudar en llamar casa a ese lugar donde vives? ¿Quién puede dudar que esa tierra es tuya?

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